martes, noviembre 28, 2006

MESSENGER

Estoy hasta la coronilla de rechazar gente en el messenger, ya no sé cómo decirlo: no acepto a nadie que no añada yo. Es como si me estuvieran invadiendo mi casa y la verdad, no necesito tener una lista enorme de gente, me gusta la gente que me gusta y voy seleccionando, pero basta ya de invadir y de intentar colarse, que cada día estoy eliminando a un montón de gente y no será porque no avise.

¡Que a gusto me he quedado!

1 Comments:

Blogger Kikiusss said...

Yo detesto el messenger. Es el reflejo de una sociedad caótica y estresada, que lo quiere todo al instante: no me deja pensar, no me deja escribir bien, no me deja expresar las cosas tal como las siento,...
Suelo huír de todo lo que se aproxime a la idea que tenía Orwell sobre 1984: "El Gran Hermano todo lo ve, el Gran Hermano tiene el control".

Qué feliz sería yo en el siglo XIX escribiendo cartas desde una isla perdida, JAJAJA.

10:51 a. m.  

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